Entrevista a Diego Gil de Gómez

Técnico de Proyecto Externo del Athletic Club

Quizás para la mayoría no necesite presentación ya que esta es su sexta temporada vinculada al club pero merece la pena conocer más detalles sobre unos de los entrenadores que más años lleva en el club. Y es que Diego ha dirigido a diferentes equipos desde los banquillos y desempañado muy diversas funciones dentro del ámbito futbolístico. Por lo que esperamos que las siguientes líneas nos acerque aún más a conocerle y a que nos explique las diferentes funciones que desempeña como técnico del Proyecto Externo del Athletic Club dentro del Romo FC – Arenas Club.

Empezamos conociendo su actual tarea en el club como técnico del Proyecto Externo del Athletic Club, ¿cuales son tus funciones y como las desempeñas?

Desde el Athletic Club comenzó la temporada pasada un nuevo proyecto que trata de acercar a los clubes vizcaínos la metodología de entrenamiento aplicada en Lezama.

Mi labor es implantar esa forma de entrenamiento en los equipos de fútbol siete del Romo F.C., Arenas Club y Elorrieta mostrársela a los entrenadores, formarles, hacerles seguir unas planificaciones de trabajo donde se ordenen los objetivos a trabajar cada día, etc. Y que todo ello se vea reflejado en los jugadores, que vean que en sus entrenamientos se divierten y aprenden cosas que les ayudan a ser cada día mejores futbolistas.

Además los fines de semana me dedico a ver partidos y más partidos de cara a ver si el proceso de desarrollo de los jugadores es óptimo, y de paso colaborar en el proceso de captación para el Athletic.

¿Te resulta fácil ejercer ese trabajo en los equipos de fútbol base Romo-Arenas?

Con equipos entrenando a la vez en Bolue y Gobela es imposible llegar a todos los entrenamientos de todos los equipos. Pero el objetivo de mi trabajo no es estar en todos los entrenamientos y hacerlos yo. Yo ayudo a los entrenadores en su labor pero son ellos los que deben poner en práctica el trabajo. Y en ese sentido es un privilegio hacer esta función aquí, porque las ganas y el interés de los entrenadores es muy alto. Supongo que habrá veces que mi presencia les pueda incomodar, pero creo que la mayoría de casos intentan utilizarme para mejorar. Al fin y al cabo el Romo ya llevaba años entrenando de forma muy similar a la que yo trato de inculcar y a la mayoría de entrenadores ya los conocía anteriormente.

Además las facilidades dadas por los clubes y por el coordinador de fútbol escolar son totales. Tengo libertad total de actuación en el campo y me dan todo lo necesario para ejercer mi labor (salas de reuniones para charlas, proyector, ropa, etc.).

Conociendo ya su trabajo, vamos a conocer un poco mejor a Diego.

Sin duda es verdad si decimos que no eres nuevo en esto del fútbol, ¿verdad?

Siendo cadete ya me iba picando el gusanillo de estar en esto del fútbol desde fuera del campo, y no tanto desde dentro. Seguí jugando pero ya lo compatibilizaba echando una mano como segundo entrenador en un equipo benjamín. Al poco tiempo de empezar, el entrenador tuvo un problema médico y dejó el equipo, quedándome yo al cargo, y así empecé. Sin darme cuenta me vi enseguida entrenando un equipo, en la directiva y co-dirigiendo un campus en verano.

Al venir a estudiar a Bilbao estuve dos años parado porque tenía clases por la tarde y no conocía ningún equipo donde colocarme. Al tercer año aquí un familiar me ayudó a buscar equipo porque él tenía grandes contactos en un club de Bilbao. Así que quedé con él en Maiona para hablar con no se quien del Danok Bat. Esperando en el bar de la entrada apareció un amigo de mi familiar que estaba entrenando en Zamudio y me fui con él. Tres años en Zamudio con alevines e infantiles y, por medio del aita de un jugador al que entrenaba, me llevó con él de 2º al Itzubaltzeta Cadete. La cosa no fue bien y a falta de 4 partidos se le cesó y yo lo dejé con él, pero Pedro López, Asier y Petxa me convencieron para seguir y a partir del siguiente año me hice cargo del Romo Alevín. Y desde ahí hasta esta temporada ligado al Romo. Y por medio un montón de campus, titulaciones, cursos,…

En estas “6 temporadas” que llevas vinculado al club ¿cuál es tu impresión?

Para mi entrar al Romo fue un privilegio. Desde fuera tenía la sensación de un club bien ordenado, con muy buenos entrenadores de los que aprender cada día y buenos jugadores con lo que es más fácil entrenar. Así ha sido todos estos años y una vez dentro he intentado trabajar para que así siga siendo. Si algo he valorado estos años por encima de todo es la dedicación exclusiva del club hacia el fútbol base. El hecho de que el benjamín tenga las mismas prestaciones que el juvenil, o que el entrenador del cadete se conozca a los jugadores del alevín no es habitual en muchos clubes.

¿Cuáles consideras que son las virtudes de este club?

El ambiente de trabajo que hay es inigualable. Aunque las cosas vayan mal, un equipo pierda u otro descienda, si te gusta entrenar, ir a Gobela cada día te da otra vez fuerzas. Ves gente implicada en la lavandería, en las oficinas, el presidente interesado por todo, y sobre todo un montón de entrenadores que siempre están ahí. O porque entrenan, o porque van a ayudar a un compañero, o a ver jugar a otro equipo, o a apoyar a un entrenador al que le ha ido mal en fin de semana, … Es una lástima que esto no se pueda mostrar fuera para que la gente vea que se trabaja casi de forma profesional pero con la cercanía de un club de barrio.

Como entrenador ¿cual es la etapa de edad que más te gusta entrenar?

Cuando más he disfrutado, con mucha diferencia, ha sido entrenando infantiles, y creo que es donde más puedo aportar como entrenador. Ahora como miembro del Proyecto Externo estoy con alevines y benjamines y la verdad es que estoy muy satisfecho, pero claro, yo no entreno, así que no lo puedo valorar igual. A día de hoy tengo claro que no me veo entrenando cadetes, juveniles o senior. Estoy titulado para ello y lo he hecho otras veces, pero creo que mi sitio está en la formación y no tanto en la competición.

En todos estos años vinculado al fútbol base ¿dónde sacas la motivación para seguir tan ilusionado como el primer día?

Pues no lo se, y yo mismo me lo pregunto. Ni idea de cómo voy a Gobela un día tras otro, y me quedo allí 5 horas, y vuelvo al día siguiente e igual. No se lo que me durará esta motivación, pero de momento no es igual a la del primer día, es mayor. Vete a saber si un día me quemo y lo dejo y me paso a otra cosa. No me lo planteo.

Dentro de lo amplio que es el mundo del fútbol ¿cómo ves tu futuro?

A eso tampoco hay respuesta. No voy a decir que no me gustaría vivir de ello, supongo que como todo el mundo de sus hobbies. Pero en lo que yo me veo (el fútbol base, la formación, alevines, infantiles,…) no hay salida profesional, o al menos yo no la conozco, así que no me planteo nada. El día a día me irá diciendo.

PREGUNTAS AL PRIMER TOQUE:

¿Cuál fue tu jugador favorito cuando eras pequeño?          Stoichkov

¿Y en la actualidad?    Deco, Scholes, aunque ya se han quedado un poco “viejos” los dos. Me quedo entonces con Piqué.

¿Tu entrenador preferido?     (No voy a decir Guardiola que es la respuesta fácil, aunque me dan ganas). A nivel profesional es complicado valorar a entrenadores sin verles trabajar día a día, así que no puedo decir que tenga ningún referente. Viendo y leyendo te quedas con cosas de muchos, de la psicología de Bielsa, la metodología de Mourinho, la lectura de partidos de Ferguson,… Quique, Benitez, creo que los entrenadores que no hemos sido buenos jugadores nos quedamos con entrenadores “tácticos”, que destacan por su planificación, su trabajo,…

Y en fútbol base si que es imposible tener referentes porque apenas hay conocimiento de lo que se hace. Yo como de lo que veo diariamente en mi trabajo en el Romo-Arenas y en Lezama puede decir que de los que más aprendo cada día es de Asier Etxebarrieta y de Petxa.

La cualidad que debe tener todo jugador:   Voy a decir una rara. La toma de decisión. Puedes ser muy bueno técnicamente, fuerte, rápido, pero si no “aciertas” en lo que hacer en cada momento de nada vale el resto. Y eso es lo más difícil de entrenar.

La cualidad que más echas de menos en los jugadores.  La automotivación, las ganas de superarse a sí mismo, de aprovechar en entrenamiento diario para irte a casa con algo nuevo. El que disfruten de todo el proceso del fútbol y no sólo del momento final (el ser titulares, meter gol o jugar en tal categoría).